jueves, 6 de abril de 2017

GUIÓN MANZANITA DE JULIO GARMENDIA

Manzanita
(En el cuento estan todos los personajes que van a narrar el cuento, todos realizando una acción y manzanita será un personaje único)
Cuando llegaron las grandes, olorosas y sonrosadas manzanas del Norte, la Manzanita criolla se sintió perdida.

Manzanita.-¿Qué voy a hacer yo ahora han llegado esas manzanas extranjeras tan bonitas y perfumadas? ¿Quién va a quererme a mí? ¿Quién va a querer llevarme, ni sembrarme, ni cuidarme, ni comerme ni siquiera en dulce?
La Manzanita se sintió perdida, y se puso a cavilar en un rincón. La gente entraba y salía de la frutería. Manzanita les oía decir:

Narrador.-
¡Qué preciosidad de manzanas! Déme una.
—Déme dos.
—Déme tres.
Una viejecita miraba con codicia a las brillantes y coloreadas norteñas; suspiró y dijo:

Viejita—Medio kilo de manzanitas criollas, marchante; ¡que no sean demasiado agrias, ni demasiado duras, ni demasiado fruncidas!
La Manzanita se sintió avergonzada, y empezó a ponerse coloradita por un lado, cosa que rara vez le sucedía.
Y las manzanas del Norte iban saliendo de sus cajas finas, coquetonamente envueltas en el más suave papel de seda. Habían sido traídas en avión desde muy lejos.
Manzanita—A mí me traen en sacos, en burro, y después me echan en un rincón en el suelo pelado…

Narrador.-Estaba cada vez más preocupada, las otras frutas, sus vecinas, veían claramente lo que le pasaba; pero tampoco decían nada, por discreción, en tanto que la pobre Manzanita se mordía los labios y se tragaba sus lágrimas en silencio.
Narrador.-Ya las norteñas se acababan, se agotaban; ya el frutero traía nuevas cajas repletas, con mil remilgos y cuidados, como si fueran tesoros que se echaba sobre los hombros. La Manzanita no pudo aguantarse más.

Manzanita.—Señor Coco…Usted que es tan duro, señor Coco; que a nada le teme; que se cae desde lo alto de los brazos de su mamá, y en vez de ponerse a llorar, son las piedras las que lloran si usted les cae encima…

Sr. Coco—Es cierto que soy duro pero eso no quiere decir que no tenga corazón. Es mi exterior, que es así. Por dentro soy blando, tierno y suave como una capita de algodón.
Manzanita—Es lo que yo digo, señor don Coco  Yo sé que su agua es saladita como las lágrimas, y que eso viene de su gran corazón que usted tiene.
Sr. Coco—Así es ¿Y qué quería usted decirme, amiga Manzanita? ¡Estoy para servirle!

Manzanita—Ya usted se habrá fijado en lo que está pasando aquí en la frutería. Esas del Norte, ¡esas intrusas! ocupan la atención de todo el mundo, y todos las encuentran muy de su gusto, señor Coco, ¡señor Coooooooco!….
Sr Coco—Cálmate, Manzanita, cálmate
Sra. Lechosa—¿Qué me dice usted de esto, señor Aguacate? ¿No comparte el dolor de Manzanita? ¡Usted, que parece una lágrima verde a punto de caer!
Sr. Aguacate—¡Ay, cómo no, señora Lechosa! Mi piel puede ser dura y seca, pero por dentro me derrito como mantequilla.
Sr. Mamey—Pues,a mí no me importa lo que le pase a Manzanita. Al fin y al cabo, esas son cosas de ella, un pleito de familia entre Manzanas. No hay que ocuparse más de esa llorona. ¡Mocosa!

Narrador.-Estas palabras del Mamey causaron un momentáneo desconcierto.
Miráronse las frutas unas a otras, con aire perplejo. Fue el eminente señor Coco quien, reponiéndose el primero de la sorpresa, tomó al fin la palabra.

Sr. Coco—No, amigo Mamey; yo creo que sí tenemos que ayudarla. Oiga usted, amigo no sabemos lo que puede suceder mañana; ¿qué sé yo?, ¿qué sabe usted? ¡Un día de éstos pueden comenzar a llegar también Cocos del Norte, Lechosas del Norte, Aguacates del Norte, Guanábanas del Norte, Mamones, Mangos, Tunas, Guayabas, Nísperos, Parchas, Mameyes del Norte! Sí, señor, óigalo bien, señor Mamey: ¡Mameyes del Norte! ¿Y qué será entonces de nosotros? ¿De usted y de mí? ¿Y de nosotros todos?…¡Nos quedaremos chiquiticos, frunciditos, encogiditos y apartaditos, como le pasa hoy a Manzanita!
Tomate—Yo no les tengo miedo a los Tomates del Norte –dijo, inflamado y brillante–. ¿Qué me dicen con eso? Ellos no pueden ser más colorados que yo. Además, yo no puedo ponerme contra las Manzanas del Norte, porque nosotros, los de la familia Tomate, tenemos un cierto parentesco con ellas. Mi abuelita me contaba que en algunos países nos llaman a nosotros “manzanas de oro”; de modo, pues, que…
Sr. Cambur—También yo,tengo cierto grado de parentesco con esas extranjeras, por el lado materno, como bien puede verse por mi segundo apellido, pues, como saben, soy el Cambur Manzano.

NarradorLa Manzanita criolla se había muerto de pena y de vergüenza de verse tan chiquita, tan verdecita, tan fruncidita, tan acidita y tan durita. ¡Pobre Manzanita! Y a pesar de todo, tenía buen corazón, sí, tenía su corazón jugoso, tierno, perfumado, ella también, y La llevaban a enterrar. Pero la que más lloraba en el entierro de Manzanita, la que más triste iba, era la misma Manzanita, que se tenía mucha compasión y se daba una gran lástima ¿De qué te moriste, Manzanita, tú tan dura?

Manzanita—De dolor, señor Gusano, viendo llegar a esas ricas Manzanas del Norte, y que nadie más sentía gusto por mí.

Narrador—Mira, Manzanita, te voy a dar un consejo. Mejor es que no te mueras todavía. Oye lo que te voy a decir: esas lindas manzanas fácilmente perecen aquí, yo lo sé, y te lo digo porque soy tu viejo amigo.

Manzanita—¿Y crees tú que se van a morir de verdad esas bichas?

Narrador—De seguro que sí, Manzanita. Es el calor lo que las daña.

Una viejita—Pero, ¿cómo es eso, Manzanita? ¿No te dejamos esta mañana muerta y enterrada?
Manzanita—¡Ah, sí! ¡Dispensen! Pero es que he venido a ver una cosa, una sola cosa no más, y después me voy otra vez; si no es nada…¡Un momento!

Narrador.-Y Manzanita se hizo aún más pequeña de lo que era en realidad, al ver que ya el frutero abría las cajas. Estaba más fruncida que nunca, de miedo y esperanza a la vez, viendo aparecer los rollos de paja y de papel de seda en que venían envueltas las norteñas… Y empezaron a salir manzanas manchadas, o con puntos hundidos y abollados, o ya próximas a descomponerse… Y el frutero estaba consternado; se ponía las manos en la cabeza y hablaba para sí mismo, jurando y maldiciendo; y Manzanita iba al mismo tiempo recobrando ánimos. Al fin ya no pudo contenerse más, y corrió por toda la frutería llevando la noticia. Tropezó con la Lechosa, se montó en la Patilla, dispersó a los Mamones, empujó al Tomate, se hincó en la Piña, resbaló entre los Mangos, le dio un golpe al Mamey y un apretón a la mano de los Plátanos; diciendo entusiasmada
Manzanita—¡Están dañadas! ¡En un solo día de gran calor se dañan todas!
Narrador.-Y Manzanita reía; reía y bailaba en un solo pie.
Entretanto, el afligido frutero iba echando en una cesta sus manzanas inservibles, e iba metiendo en la nevera las que todavía estaban sanas, no fueran a perderse también, con el gran calor que hacía. Subida sobre el montón de Cocos, Manzanita se puso a mirar a través del cristal de la nevera; tenía los ojos todavía hinchados y enrojecidos por el llanto.

Manzanita—¡Aquí no pueden estar sino en nevera, y seguro que en su tierra no son nadie!

Narrador.-Pero ya Manzanita estaba consolada, y en el fondo de su corazón, ya les estaba perdonando su belleza y su atractivo. Su ira se aplacó inesperadamente… y, en lo secreto y profundo de sí misma, un súbito vuelco se produjo…

Manzanita—Después de todo son frutas como yo, hijas de la tierra y el sol, buscadas por los niños y los pájaros…ronca y quebrada por los sollozos.


Narrador.-Y como por encanto desaparecieron las huellas de la amargura y el rencor; y se hizo presente aquella pizca de dulzura y de frutal delicia que la Naturaleza misma también puso en la sensible pulpa de que hizo a Manzanita, el día en que la hizo… Y la alegría, la maravillosa alegría de Manzanita, estalló, de pronto, incontenible y desbordante, al sentirse, nuevamente, entrelazada, y en paz, como entre hermanas, con todas las demás frutas del trópico y del mundo…

Jóvenes, este es el guión propuesto por el Sr Elbis Gonzalez, leerlo para nuestro encuentro de clases... Dios les bendiga!

2 comentarios:

  1. Hola Jóvenes, esta es la propuesta del elenco de los personajes de MANZANITA, ya que no nos pudimos reunir hoy:
    Personajes:
    1. Manzanita Genesis
    2. Narrador Rafmary
    3. Sr Coco Jhonny
    4. Sra Lechosa Hilda
    5. Sr Mamey José
    6. Sr Cambur Manuel
    7. Viejita Wendy
    8. Sr Tomate Mijail
    9. Sr Aguacate Annerys
    10. Sr Gusano Wilder

    Manzanas del norte Nazareth - Mileydi
    Ricardo Crasto Frutero
    Fabian Mango
    Jordan Mamones

    Deben leer todo el guión y memorizar el parlamento de acuerdo al personaje de cada uno, considerar en que momento es su participación, y elaborar o buscar su vestuario. Estamos en contacto por este espacio para que compartan como va su preparación al respecto. El lunes 10 estaré conectada!!! Favor notificar a sus demás compañeros. DLB

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