Manzanita
(En el cuento estan todos los personajes
que van a narrar el cuento, todos realizando una acción y manzanita será un
personaje único)
Cuando llegaron las grandes, olorosas y sonrosadas manzanas
del Norte, la Manzanita criolla se sintió perdida.
Manzanita.-¿Qué voy
a hacer yo ahora han llegado esas manzanas extranjeras tan bonitas y
perfumadas? ¿Quién va a quererme a mí? ¿Quién va a querer llevarme, ni
sembrarme, ni cuidarme, ni comerme ni siquiera en dulce?
La Manzanita se sintió perdida, y se puso a cavilar en un
rincón. La gente entraba y salía de la frutería. Manzanita les oía decir:
Narrador.-
—¡Qué
preciosidad de manzanas! Déme una.
—Déme dos.
—Déme
tres.
Una viejecita miraba con codicia a las brillantes y
coloreadas norteñas; suspiró y dijo:
Viejita—Medio kilo de
manzanitas criollas, marchante; ¡que no sean demasiado agrias, ni demasiado duras, ni
demasiado fruncidas!
La Manzanita se sintió avergonzada, y empezó a ponerse
coloradita por un lado, cosa que rara vez le sucedía.
Y
las manzanas del Norte iban saliendo de sus cajas finas, coquetonamente
envueltas en el más suave papel de seda. Habían sido traídas en avión
desde muy lejos.
Manzanita—A mí me traen
en sacos, en burro, y después me echan en un rincón en el suelo pelado…
Narrador.-Estaba cada vez
más preocupada, las otras frutas, sus vecinas, veían claramente lo que le
pasaba; pero tampoco decían nada, por discreción, en tanto que la pobre
Manzanita se mordía los labios y se tragaba sus lágrimas en silencio.
Narrador.-Ya las norteñas
se acababan, se agotaban; ya el frutero traía nuevas cajas repletas, con mil
remilgos y cuidados, como si fueran tesoros que se echaba sobre los hombros. La
Manzanita no pudo aguantarse más.
Manzanita.—Señor
Coco…Usted que es tan duro, señor Coco; que a nada le teme; que se cae desde lo
alto de los brazos de su mamá, y en vez de ponerse a llorar, son las piedras
las que lloran si usted les cae encima…
Sr. Coco—Es cierto que
soy duro pero eso no quiere decir que no tenga corazón. Es mi exterior, que es
así. Por dentro soy blando, tierno y suave como una capita de algodón.
Manzanita—Es lo que yo
digo, señor don Coco Yo sé que su agua
es saladita como las lágrimas, y que eso viene de su gran corazón que usted
tiene.
Sr. Coco—Así es ¿Y qué
quería usted decirme, amiga Manzanita? ¡Estoy para servirle!
Manzanita—Ya usted se
habrá fijado en lo que está pasando aquí en la frutería. Esas del Norte, ¡esas
intrusas! ocupan la atención de todo el mundo, y todos las encuentran muy de su
gusto, señor Coco, ¡señor Coooooooco!….
Sr Coco—Cálmate,
Manzanita, cálmate
Sra. Lechosa—¿Qué me
dice usted de esto, señor Aguacate? ¿No comparte el dolor de Manzanita? ¡Usted,
que parece una lágrima verde a punto de caer!
Sr. Aguacate—¡Ay,
cómo no, señora Lechosa! Mi piel puede ser dura y seca, pero por dentro me
derrito como mantequilla.
Sr. Mamey—Pues,a mí no me
importa lo que le pase a Manzanita. Al fin y al cabo, esas son cosas de ella,
un pleito de familia entre Manzanas. No hay que ocuparse más de esa llorona.
¡Mocosa!
Narrador.-Estas palabras
del Mamey causaron un momentáneo desconcierto.
Miráronse las frutas unas a otras, con aire perplejo. Fue
el eminente señor Coco quien, reponiéndose el primero de la sorpresa, tomó al
fin la palabra.
Sr. Coco—No, amigo
Mamey; yo creo que sí tenemos que ayudarla. Oiga usted, amigo no sabemos lo que
puede suceder mañana; ¿qué sé yo?, ¿qué sabe usted? ¡Un día de éstos pueden
comenzar a llegar también Cocos del Norte, Lechosas del Norte, Aguacates del
Norte, Guanábanas del Norte, Mamones, Mangos, Tunas, Guayabas, Nísperos,
Parchas, Mameyes del Norte! Sí, señor, óigalo bien, señor Mamey: ¡Mameyes del
Norte! ¿Y qué será entonces de nosotros? ¿De usted y de mí? ¿Y de nosotros
todos?…¡Nos quedaremos chiquiticos, frunciditos, encogiditos y apartaditos,
como le pasa hoy a Manzanita!
Tomate—Yo no les tengo
miedo a los Tomates del Norte –dijo, inflamado y brillante–. ¿Qué me dicen con
eso? Ellos no pueden ser más colorados que yo. Además, yo no puedo ponerme
contra las Manzanas del Norte, porque nosotros, los de la familia Tomate,
tenemos un cierto parentesco con ellas. Mi abuelita me contaba que en algunos
países nos llaman a nosotros “manzanas de oro”; de modo, pues, que…
Sr. Cambur—También
yo,tengo cierto grado de parentesco con esas extranjeras, por el lado materno,
como bien puede verse por mi segundo apellido, pues, como saben, soy el Cambur
Manzano.
Narrador—La Manzanita criolla se había muerto de pena y de vergüenza
de verse tan chiquita, tan verdecita, tan fruncidita, tan acidita y tan durita.
¡Pobre Manzanita! Y a pesar de todo, tenía buen corazón, sí, tenía su corazón
jugoso, tierno, perfumado, ella también, y La llevaban a enterrar. Pero la que
más lloraba en el entierro de Manzanita, la que más triste iba, era la misma
Manzanita, que se tenía mucha compasión y se daba una gran lástima ¿De qué te
moriste, Manzanita, tú tan dura?
Manzanita—De dolor, señor
Gusano, viendo llegar a esas ricas Manzanas del Norte, y que nadie más sentía
gusto por mí.
Narrador—Mira, Manzanita,
te voy a dar un consejo. Mejor es que no te mueras todavía. Oye lo que te voy a
decir: esas lindas manzanas fácilmente perecen aquí, yo lo sé, y te lo digo
porque soy tu viejo amigo.
Manzanita—¿Y crees tú que
se van a morir de verdad esas bichas?
Narrador—De seguro que
sí, Manzanita. Es el calor lo que las daña.
Una viejita—Pero, ¿cómo es
eso, Manzanita? ¿No te dejamos esta mañana muerta y enterrada?
Manzanita—¡Ah, sí!
¡Dispensen! Pero es que he venido a ver una cosa, una sola cosa no más, y después
me voy otra vez; si no es nada…¡Un momento!
Narrador.-Y Manzanita se
hizo aún más pequeña de lo que era en realidad, al ver que ya el frutero abría
las cajas. Estaba más fruncida que nunca, de miedo y esperanza a la vez, viendo
aparecer los rollos de paja y de papel de seda en que venían envueltas las
norteñas… Y empezaron a salir manzanas manchadas, o con puntos hundidos y
abollados, o ya próximas a descomponerse… Y el frutero estaba consternado; se
ponía las manos en la cabeza y hablaba para sí mismo, jurando y maldiciendo; y
Manzanita iba al mismo tiempo recobrando ánimos. Al fin ya no pudo contenerse
más, y corrió por toda la frutería llevando la noticia. Tropezó con la Lechosa,
se montó en la Patilla, dispersó a los Mamones, empujó al Tomate, se hincó en
la Piña, resbaló entre los Mangos, le dio un golpe al Mamey y un apretón a la
mano de los Plátanos; diciendo entusiasmada
Manzanita—¡Están dañadas!
¡En un solo día de gran calor se dañan todas!
Narrador.-Y Manzanita
reía; reía y bailaba en un solo pie.
Entretanto, el afligido frutero iba echando en una cesta
sus manzanas inservibles, e iba metiendo en la nevera las que todavía estaban
sanas, no fueran a perderse también, con el gran calor que hacía. Subida sobre
el montón de Cocos, Manzanita se puso a mirar a través del cristal de la
nevera; tenía los ojos todavía hinchados y enrojecidos por el llanto.
Manzanita—¡Aquí no pueden
estar sino en nevera, y seguro que en su tierra no son nadie!
Narrador.-Pero ya
Manzanita estaba consolada, y en el fondo de su corazón, ya les estaba
perdonando su belleza y su atractivo. Su ira se aplacó inesperadamente… y, en
lo secreto y profundo de sí misma, un súbito vuelco se produjo…
Manzanita—Después de todo
son frutas como yo, hijas de la tierra y el sol, buscadas por los niños y los
pájaros…ronca y quebrada por los sollozos.
Narrador.-Y como por
encanto desaparecieron las huellas de la amargura y el rencor; y se hizo
presente aquella pizca de dulzura y de frutal delicia que la Naturaleza misma
también puso en la sensible pulpa de que hizo a Manzanita, el día en que la
hizo… Y la alegría, la maravillosa alegría de Manzanita, estalló, de pronto,
incontenible y desbordante, al sentirse, nuevamente, entrelazada, y en paz,
como entre hermanas, con todas las demás frutas del trópico y del mundo…
Jóvenes, este es el guión propuesto por el Sr Elbis Gonzalez, leerlo para nuestro encuentro de clases... Dios les bendiga!
Jóvenes, este es el guión propuesto por el Sr Elbis Gonzalez, leerlo para nuestro encuentro de clases... Dios les bendiga!
Hola Jóvenes, esta es la propuesta del elenco de los personajes de MANZANITA, ya que no nos pudimos reunir hoy:
ResponderEliminarPersonajes:
1. Manzanita Genesis
2. Narrador Rafmary
3. Sr Coco Jhonny
4. Sra Lechosa Hilda
5. Sr Mamey José
6. Sr Cambur Manuel
7. Viejita Wendy
8. Sr Tomate Mijail
9. Sr Aguacate Annerys
10. Sr Gusano Wilder
Manzanas del norte Nazareth - Mileydi
Ricardo Crasto Frutero
Fabian Mango
Jordan Mamones
Deben leer todo el guión y memorizar el parlamento de acuerdo al personaje de cada uno, considerar en que momento es su participación, y elaborar o buscar su vestuario. Estamos en contacto por este espacio para que compartan como va su preparación al respecto. El lunes 10 estaré conectada!!! Favor notificar a sus demás compañeros. DLB
Hola, estoy esperando su comentario jóvenes...
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